La pedagogía decolonial en Colombia 2000- 2020

La producción del conocimiento del pensamiento pedagógico y las prácticas que lo sustentan emergidas en el sur global son sujetos de no reconocimiento a la luz de criterios de validez cognitiva, científica y epistemológica estructurados desde occidente, por tanto sistematizar el saber enseñado que se produce en escenarios de relacionamiento pedagógico como los liderados por madres comunitarias en los hogares de bienestar familiar, por campesinos e indígenas agenciados en ambientes rurales y en las comunidades originarias y en los escenarios escolares entre otros, reivindica y visibiliza la producción de saber pedagógico por parte de otras/otros actores, todo ejercicio de enseñanza y aprendizaje implica transposiciones didácticas que generan saber transformado, investigar sobre estas experiencias aporta al proyecto de descolonizar la producción del conocimiento pedagógico, el cual tradicionalmente se coloca en el lugar de un saber instrumental, recetario y práctico, por otro lado es una condición de posibilidad de generar ambientes propicios que contribuyen al proceso de descolonizar las pedagogías según su locus de enunciación, al interrogar de frente al campo disciplinar de la pedagogía e incluso de la didáctica para cuestionarle sobre la posibilidad de escribir la historia de nuestra pedagogía desde los lugares epistemológicos mencionados anteriormente.

“La idea de pedagogía, en su sentido moderno es apropiada a través de una historia social de emergencia y apropiación de la historia de la pedagogía en Occidente, al respecto en Colombia, tenemos los rigurosos estudios realizados por el grupo de historia de las prácticas pedagógicas desde la reconstrucción de la historia pedagógica, retomando autores como Pestalozzi y Herbart entre otros, y la constitución posterior de categorías propias tales como saber pedagógico” (Peñuela, 2010, p. 184).

En consecuencia, pensar en escribir en la actualidad sobre nuestra pedagogía desde otros lugares epistemológicos constituye una forma de aprovechamiento de la crisis del paradigma dominante para entrar por esas fisuras a potenciar las diferentes formas en la que viene emergiendo el discurso de la pedagogía decolonial en América Latina y en Colombia, para de esta forma explicar y enseñar el mundo desde un lugar diferente y constituyéndose como una forma más de resistencia a la pedagogía moderna/occidental que tuvo como objetivo en la mayoría de los casos la homogeneización, la relaciones verticales de poder recubiertas de autoritarismo para negar y subalternizar al otro escolar.