El género discursivo epidíctico en el aula: El orgullo del maestro

“[…] pa´lante que el estudio es una forma de engrandecer y salir adelante […]”, “[…]¡viva lengua castellana! […]”, “[…] se acabó de hacer una tesis (.) muy muy (.) el profesor Adrián hizo unos comentarios (.) él hizo un comentario excelente […]”, “[…] uno de los compañeros hizo un trabajo con personas que salieron de la cárcel (.) que duraron treinta (.) cuarenta años en la cárcel […]”, “[…] y son treinta años (.) ° marcan una existencia ° un tanto dolorosa para ellos (.) y a través de la escritura buscaron sus (espacios) (.) personas que han dejado el alcoholismo (.) otros que han dejado las drogas (.) y como estudiante de aquí puede hacer un trabajo (.) no solamente una labor social (.) sino una labor (.) humana que eso es muy importante (.) y en ese sentido se forman aquí […]” (Tr. CMG, Eth., clip 199). Los anteriores comentarios son tomados del corpus recogido a profesores universitarios de primer semestre del Proyecto Curricular de Licenciatura en Educación Básica con Énfasis en Humanidades y Lengua Castellana de la Facultad de Ciencias y Educación de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, de la ciudad de Bogotá, Distrito Capital. Cada enunciado presenta a un actor que intenta mostrar lo bueno de una realidad que es, en este caso, la carrera universitaria, la universidad, el mundo que se abre para cada uno de los estudiantes de primer semestre, el futuro y el compromiso profesional consigo mismo y con la sociedad. Pero también se puede observar que se muestra otra realidad: la cárcel, el mundo de las drogas, el alcohol. Dicho de otra manera, podemos decir que habría discursivamente dos realidades: una, valorada muy positivamente y representada en el mundo universitario con todas sus posibilidades de acción; la otra, valorada negativamente y representada en el mundo de la cárcel, la droga y el alcoholismo, que podríamos llamar, de manera muy general, anomia social. Podemos decir también que en el discurso del profesor se ratifica la función emotiva o expresiva del lenguaje desarrollada por Jakobson en 1963, que seguramente intenta motivar a los estudiantes. Esa expresividad la tomaremos en la clasificación del discurso que hizo Aristóteles en la retórica: el género discursivo epidíctico. Este género se utilizó y tuvo su mayor auge en la época imperial para elogiar y censurar, siempre orientado a la formación del ciudadano. En nuestro trabajo recogemos la tradición retórica, pero orientamos una lectura del epidíctico como una forma de valorización de la realidad.

Dirección: 

Evaluación del Proyecto de Tesis

Sesión de Presentación: 
Miércoles, Febrero 1, 2012
CADE: 
CADE No. 002 del 2012
Correcciones: 
CADE No. 004 del 2012
Acta CIDC (Institucionalización): 
Acta ConFac No.012. 27/04/12

Evaluación Tesis

Sesión de Presentación: 
Viernes, Octubre 17, 2014
CADE: 
CADE No. 020 del 2014