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Educación mediática: de la mediación a la mediatización y viceversa

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Periodo Académico
2015-3
Profesor(es)
Ancizar Narváez Montoya
Créditos
3
Horario
10 sesiones, miércoles de 5:00 p.m. a 8:00 p.m. Cada ocho días
Énfasis
Educación, Cultura y Sociedad
Espacio de Formación
Énfasis
Instituciones
Universidad Pedagógica Nacional
Document

Hay un punto de partida irreductible: en la sociedad todo es cultural; la cultura es la verdadera naturaleza humana. Por tanto, en la sociedad la cultura tiene un carácter generativo, no derivado. La cultura es un tipo de saber distinto al genético, y consiste en la capacidad de dar respuestas interpretativas a los estímulos del medio. Pero esas respuestas son compartidas a través de sistemas simbólicos, es decir, esos saberes interpretativos permiten al mismo tiempo la comunicación; por tanto, cultura y comunicación son la condición humana esencial. La educación, por su parte, consiste en la transmisión de toda la herencia no biológica, o sea simbólica, cultural.

La comunicación es ante todo un asunto de códigos compartidos, es decir, de sistemas simbólicos, de cultura y, por tanto, no se refiere en primer lugar a asuntos derivados como los medios, las técnicas o las instituciones. En segundo lugar, la educación en sentido amplio es ante todo un proceso de enculturación, es decir, de transmisión y de asunción de una o varias culturas; por tanto, no se refiere sólo, ni en primer lugar, a la escolarización –que es prácticamente un accidente, una contingencia en el conjunto de las culturas, pero una necesidad, hoy también discutida, en la cultura alfabética-, sino a todo fenómeno de transmisión cultural, incluyendo la transmisión mediática.

En el tema de la relación Educación-comunicación es necesario hacer un distanciamiento con las nociones que no permiten abordar el problema con cierto rigor conceptual. Se trata de discutir los que se consideran grandes obstáculos para pensar dicha relación: el primero, el obstáculo epistemológico, debido a la ausencia del giro culturalista en el campo (Narváez, 2014); y el segundo, consecuencia del anterior, el obstáculo teórico, consistente en la equiparación entre lenguaje y técnica o entre comunicación y medios (Leroi-Gourhan, 1971).